Historia

 

                         

Cuando uno oye hablar de bicicleta de montaña, lo primero que le viene a la cabeza es un artefacto de dos ruedas a pedales que te permite andar prácticamente por cualquier sitio que te propongas, esté asfaltado o no, sea cuesto o llano, seco o con barro, estrecho o ancho, con piedras o por pista, subiendo o bajando y sin tener que esquivar a esos otros molestos artefactos que casi todos usamos a diario y que llamamos coches; en definitiva una bicicleta de montaña lo que te da es libertad. Pero disfrutar de esa libertad de movimientos no sale gratis sino que necesita de unas buenas dosis de superación personal, de sufrimiento, de amor propio, de respeto a la naturaleza, de compañerismo y de lo que cada uno quiera incorporar a su particular repertorio de salidas en bicicleta.

 

 

En el mundo debe de haber varios cientos de miles de personas que practican este deporte y en un pueblo de Coruña llamado Laracha también se encontraban algunos de esos ciclistas que se dedicaban por libre a recorrer los caminos de las cabeceras del Anllóns, río que nace en este ayuntamiento, esta idea de gente que nos cruzábamos por los senderos montados en una bicicleta y que nos decíamos adiós sin decidirnos a entablar más conversación, fue la base para agrupar a todas esas personas, que aun siendo de muy distinta procedencia, ideología, clase o condición tenían una afición común: la bicicleta de montaña.Una vez visto que a todos nos gustaba darle a los pedales en compañía y después pararnos a reponer fuerzas y contar nuestras aventuras, fue fácil organizar un club con nombre sencillo y fines modestos y prácticos, entre los que están poderse federar a través de el y con el tiempo llegar a organizar nuestra propia marcha; ese momento ya está aquí pues después de 2 años de historias en bicicleta por todo el país el 20 de Septiembre de 2009 celebraremos la primera marcha ciclista de bicicleta de montaña por Laracha y cuyo nombre como no podía ser de otra manera será “Por las cabeceras del Anllóns”